Lactancia Materna

Lactancia con las de siempre

El primer cumpleaños de Marc “is coming” y eso hace que este más sensible de lo normal. La lactancia materna aun ocupa un papel muy importante en la vida de Marc y mía y como defensora de la lactancia materna no podía dejar pasar esta ocasión para hablaros de nuestros inicios con la teti y todo lo bueno que nos ha traído, dar el pecho, a Marc y a mí.

Cuando estaba en la sala de dilatación una de las cosas que se me pasaba por la cabeza (tuve 38 horas para pensar, pero eso ya lo conté en otro post jejeje) era si sería capaz de dar el pecho a Marc y sobre todo si sabría hacerlo y si él sabría engancharse.
Marc se enganchó estupendamente, parecía todo un profesional, como si lo hubiera hecho toda su vida…. Las primeras 24 horas fueron geniales, aunque a mí no me hizo la subida de la leche hasta pasadas las 72 horas, Marc se comía todo el calostro y con eso ya tenía bastante. En el segundo día de vida de Marc fue cuando empezaron los problemas, no para él sino para mí. Esas grietas a las que temía tanto, aparecieron. Por suerte me tocó una enfermera muy atenta y cada vez que la necesitaba (cada 5 minutos) la tenía ahí ayudándome (nunca nadie, ni papanovato, me había tocado de esa manera las tetis).
Justo el día en el que me daban el alta fue cuando empezó la subida de la leche, mis tetis parecían una olla a presión a punto de estallar! Recuerdo que Marc mamaba y cuando apartaba la cabecita la leche seguía saliendo a presión, no había manera de pararlo, los dos acabábamos llenitos de leche!
La lactancia había sido todo un éxito, los dos nos estábamos acostumbrando muy bien pero el problema era cuando pisábamos la calle. En casa me rodeaba de cojines, el cojín de lactancia, una mantita para Marc y otra para mí, el móvil a un lado y el mando de la TV a otro pero cuando salíamos a la calle….todas esas comodidades se acababan.


La verdad que no lo pasé muy bien, pero no por la vergüenza de enseñar carnes, yo saco la teti por mi hijo donde sea, sino por el simple hecho de que no sabía cómo acomodarme, Marc me hacía daño y las grietas de las que os hablaba al principio no acababan de desaparecer. Fue entonces cuando decidí ir al grupo de lactancia, un grupo de apoyo a la lactancia materna para ayudar a mamis novatas como yo. Allí coincidí con 6 mamis increíbles y sus pollitos. Teníamos algo en común, todas éramos mamis novatas.
Recuerdo que antes de ir allí pensaba que todo lo malo solo me pasaba a mí, que Marc era el único que lloraba cuando íbamos paseando, que Marc era el único que me pedía que sacara la teta en cada esquina, que Marc no dormía más de dos horas seguidas y un montón de etcéteras más!
Ja! Me lleve un buen collejón cuando vi que a esas seis madres les pasaba lo mismo, o peor! Mi hijo no era raro, era normal, era un bebé!
Ahora ha pasado un año, el tema teti está más que controlado, vamos, somos unas expertas! Nuestros pollitos están creciendo juntos, a nosotras se han unido otros niños, otras mamis y la verdad que me encanta verlos crecer juntos, me encanta compartir los miércoles, los jueves o los días que sean con ellas y sus renacuajos.
Gracias a la vida, al destino y a la semillita que pusieron nuestras parejas por juntarnos!

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