Tetas mamá y novata
Lactancia Materna

Historias de varias tetas

La lactancia materna es algo maravilloso, es el cordón umbilical que nos sigue uniendo a nuestro hijo. Nunca me e sentido prisionera de la lactancia ( un poco teta-bric, si ) , al contrario, me conecta con mi hijo y hace que estemos más unidos.
Los dos disfrutamos con la lactancia pero os aseguro que el más. Desde que tiene dientecillos es todo un festival para él, empieza a mordisquear el pezón, me mira con esos ojitos de corderito y empieza a reírse, sabe perfectamente lo que hace y que a mamanovata no le hace mucha gracia pero, y lo que él disfruta!
Hablando de disfrutar, os voy a contar 3 historias sobre la LM, eso es lo que querían hacer las protagonistas de estas historias, disfrutar, pero ya sabemos lo que pasa, si el niño o niña tiene hambre o se le antoja un poquito de teta no espera, a el/ella le da igual si estamos en nuestro momento relax, de compras o con nuestros amigos.

@mama_libris, nuestra primera protagonista, disponía a darse un baño relajante después de pasar todo el día con su hijo. Lo dejó con su marido, tranquila, ya que el niño acababa de comer y sabía que no la iba a molestar en un rato ya que dormiría un ratito. Se metió en la bañera y no pasaron ni 5 minutos que su hijo empezó a llorar desconsolado, como si llevara dos días sin comer. Me cuenta, que su marido fue para el baño con el niño para ver si así se calmaba un poco. Ese truco no funcionó (se las saben todas) así que imaginaros como acabó la cosa, el bebé metido dentro de la bañera, con ropa, agarradito a la teta de su madre y @mama_libris sin baño relajante. Pero seguro que no cambiaría ese momento, de ver como su hijo se relaja y se calma con ella, ni por mil baños relajantes.

Annais (@annaisinsta) , mama de un niño y una niña preciosos quiso aprovechar las rebajas para hacer algunas compritas para el momento lactancia ( ya sabemos que hay algunas prendas que en vez de facilitarnos ese momento nos lo complica aún más).
Se encontraba dentro de un probador con su hija y su hijo en el carrito. El espacio era más bien reducido y tenia el espacio justo para probarse todo lo que había encontrado. De repente el niño empieza a llorar como si se le llevase el alma el diablo, ni chupe, ni canciones infantiles ni nada. Annais lo cogió e intento calmarlo, pero no, el solo deseaba una cosa, su tesoro mas preciado, la teti de su mami. La niña, cansada de esperar, se sentó en el suelo y así mismo acabó Annais, sentada al lado de su hija, sin hacer mucho ruido, para que la dependienta, que andaba por ahí dando vueltas, no se pensara algo raro. Su hijo acabó tranquilizándose y se durmió, eso era lo que quería, estar pegadito a su mami y sentirla cerca.
Creo que ese día se acabaron las rebajas para Annais y sus hijos y seguro que esta historia no la olvidará, o almenos ya se encargará ella de recordárselo cuando sea más mayor!

Y para terminar y no menos importante, quiero contaros una historia que pasó a finales de los años 80.
Esta historia me la cuenta mi madre. Ella no tenía ni 18 años cuando tuvo a su primera hija, a mi. Era una chica joven, trabajadora, valiente, responsable pero también era una niña y como tal, le gustaba salir con sus amigos a tomar algo.
Yo siempre iba con ella, fuera donde fuera siempre me llevaba con ella. Un día por la tarde sus amigos decidieron ir a tomar algo a un bar/pub (me cuenta que los bar/pub de antes no eran como ahora, eran mucho más tranquilos y si, también estaban abiertos por la tarde) y como no, me arregló y allí nos disponíamos a salir.
Cuando ya llevábamos un rato allí y todo el mundo me había cogido y dicho lo bonita que era ( eso no me lo cuenta, pero seguro que pasó así, jajaja), empecé a reclamar mi comida favorita, la leche de la teti de mi madre. Ella me daba el pecho donde fuera, pero ese no era el lugar. Había mucho hombre y ella era muy joven así que se fue para el baño y ahí me dio mi preciado menú. Tal vez no era el lugar idóneo pero con esto os quiero hacer ver como han cambiado las cosas. Yo e salido mil veces a tomar algo con mis amigos y con nosotros a venido Marc, siempre, y nunca he pensado en irme al baño a darle el pecho, creo que, excepto algunos mal pensados que ven en dar el pecho algo morboso, es algo bonito y natural, vamos, como la vida misma.

Disfrutad de la lactancia todo lo que podáis, os puedo asegurar que vuestro hijo no estará mamando hasta los 18 años ( o eso espero ) así que, en la medida de lo posible (entiendo que hay gente que por trabajo o situaciones personales no puedan alargar la lactancia todo lo que quisieran) no lo dejéis, dejad que sea el niño o la niña quien decida el momento del destete.

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